Para nadie es insólito que Marcelo Bielsa le subió el pelo a la roja de todos, pero ¿Qué hacer si los mejores no juegan? Cinco suspendidos por el “puertoordazo”, cinco lesionados e Iturra descartado por la amarilla absurda que recibió ante Perú hacen que el “loco” tenga que recorrer canchas buscando referentes para la roja. Frente a este panorama hasta Bielsa se vuelve loco, sin embargo existen otras variantes, Villanueva, Orellana, Sanhueza, Isla, son algunos de los nombres pero, ¿están al nivel de la selección? Bielsa cree que no.
Además de tener entre algodones a los pocos que quedan jugando hay que apelar a la eterna mala suerte del chileno. En momentos en que Alexis Sánchez empezaba a brillar en Argentina se lesiona, Valdivia vive su mejor momento en Brasil y se pone a tirarse jamón durante la estadía en Venezuela por la Copa América, entre otros ejemplos, por lo mismo me pregunto si es solo “mala suerte”.
El concepto de “mala suerte” debería estar más relacionado en Chile con el carrete, ya que a muchos les pasó la cuenta como Pinilla y el “kike” Acuña o con la irresponsabilidad de los jugadores (por lo mismo Pizarro no quiere volver a la selección) o con la falta de cultura deportiva, pero no con algo entre mágico y divino que lleva al fútbol nacional a un mal rendimiento.
Ahora solo hay que esperar que el loco tire una moneda al aire y escoja entre las pocas variantes que maneja para armar la selección en la que, se supone, deberán estar los mejores futbolistas del país y esto no es por “mala suerte” sino por la irresponsabilidad de esos futbolistas que juegan con el sentimiento de todo un país.